SUS DERECHOS LEGALES EN ALASKA
by: Alaska Bar Association
Toma mucho el hacerse abogado. En casi todos los casos, se tiene que terminar la Escuela Superior, luego un grado universitario, y luego terminar la Escuela de Derecho. Esos son un total de diez y nueve años de estudios.
En Alaska, hay que pasar una reválida escrita. Este examen dura dos días y medio y pone a prueba el conocimineto del Derecho y la habilidad de una persona de detectar problemas legales en una relación de hechos, y el poder escribirlos de forma persuasiva y fácil de entender. Es una de las reválidas más difíciles en los Estados Unidos.
Otro requisito es gozar de buena reputación y honestidad para ejercer el Derecho. El abogado(a) tiene que ser honesto, justo, y confiable. Tiene que proveer referencias de su carácter, hacer un listado de los sitios donde ha vivido, patronos anteriores, desglose de las licencias que ha tenido, y someter su huellas dactilares para que el Colegio de Abogados pueda indagar si acaso ha tenido antecedentes criminales. El Ilustre Colegio de Abogados vela por no aceptar a quien miente, engaña, o roba a otros.
Luego de todo esto, tiene que continuar sus estudios para mantenerse actualizado pues el Derecho cambia constantemente. Los abogados hacen esto estudiando la jurisprudencia que son las decisiones del Tribunal Supremo, artículos de Derecho o atendiendo a cursos de Educación Legal Continuada.
Los abogados están sujetos a un Código de Ética también conocido como Conducta Profesional. Dicho Código detalla el deber del abogado para con sus clientes, el tribunal, el público en general, y colégas en el Derecho.
El Colegio de Abogados tiene una Junta de Disciplina que es responsable de investigar las querellas o quejas hechas en contra de cualquiera de los licenciados que alegadamente han quebrantado estas reglas. El Colegio cuenta con un personal de siete individuos para este proceso de investigación, dedicando así más de $600,000 anuales para proteger el ciudadano de estos abogados inescrupulosos.
Algunas violaciones serias entre otras son; retener dinero a un cliente sin laborar su caso, apropiarse de dinero en custodia del abogado, mentir al cliente acerca de otras personas, y falsificar o alterar documentos o el cometer perjurio (mentir mientras testifica en corte). Los abogados que sean encontrados en estas faltas pueden ser suspendidos o desaforados. Esto protege al público de ser engañados por estos abogados inescrupulosos (sin escrúpulos). En la actualidad es una falta menor, o menos grave el pretender pasar por abogado sin serlo. Prohibe el pasarse por abogado sin serlo y brindar servicios legales, como el litigar en corte o someter casos, por dinero, aconsejar legalmente a otros o preparar documentos legales.
Puede darse el caso que le digan que no son abogados pero que conocen de Derecho y se puede confiar en ellos. Si es así, no estaría violando la ley pues no se han identificado como abogados.
Pero estas personas son un peligro para sus derechos. Quizás ellos mismos pueden hasta pensar que saben lo que hablan, pero no cuentan con el adiestramiento y la experiencia para darles un buen consejo.
Piense por un momento. ¿Le gustaría que uno que no tenga conocimiento formal de medicina le tratase de sanar una mano enferma, si la tuviese? O acaso contratar un individuo sin conocimiento de los códigos de construcción para hacer su casa? O acaso, ¿que su carro lo arreglase uno que no tenga conocimientos de mecánica? Por supuesto que no! Recuerde que toma al menos die y nueve años ser abogado. DIEZ Y NUEVE AÑOS! Podría demandarlos, pero el proceso es largo y costoso.
El Colegio de Abogados no tiene juridicción (autoridad) sobre los que no son abogados. El Colegio no puede suspender o desaforarlos pues no son licenciados. Al momento no hay forma efectiva para el Colegio de Abogados ayudarlos a recuperar su dinero por impericia legal (mal representación, consejo, o práctica).
Inmigración es un área complicada del Derecho. Hay muchas reglas que deben de seguirse al pie de la letra. Una forma o declaración mal hecha puede resultar en pérdida, o peor aún, en su deportación de los Estados Unidos y por ende la separación de su familia.
Busquen ayuda legal de aquellos que están cualificados y autorizados a darla. Es mucho lo que tiene que perder si llega a confiar en la persona equivocada.
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